Tu contrato, operado con tu propia billetera.
El respaldo del alquiler queda bloqueado en un escrow no-custodial en Solana. Acá el inquilino lo fondea y paga, el propietario reclama si hay daños, y cualquiera puede ejecutar lo que el contrato ya habilitó. Nadie más que el programa toca los fondos.
El estado se lee directo de la cadena: no hace falta conectar una billetera para mirar.
Sin custodia
Esta app no crea billeteras, no guarda claves y jamás pide una frase de recuperación. Cada parte firma con lo suyo.
Mientras dure esta etapa de prueba el programa todavía puede actualizarse, así que la garantía no depende solo del código publicado. Al pasar a producción esa capacidad se elimina de forma irreversible.
La cadena manda
Montos y estados se leen de Solana en cada carga: lo que ves es lo que está escrito en el contrato, no lo que la app supone.
Se ejecuta solo
Vencida la gracia, el cobro de la mora puede dispararlo cualquiera, y lo mismo la devolución del respaldo al final. Ninguna de las dos necesita que Avala exista.